domingo, 31 de enero de 2010

Le blue efelant

Imaginaba que estaba en la playa. Y bebía y bebía sorbos de sol. Todo para mantener la piel más amarilla. Porque jugaba a ser ratón, y nadie me creía. Gente jodida, ya habían perdido la ilusión. Pero yo nunca dejé de confiar en mis dotes. Siempre supe que tenía un encanto, y me gustaba ser modesto. Un día me uní al circo, pero al poco tiempo me harté de ser bufón. Anduve después por la jungla. Nadé, subí, bajé, admiré a unas cuantas elefantas, todas feas, estornudé, me rasqué la nariz y cambié de aires. De pronto, decidí ser azul, sí, como me daba la gana, sin importar lo que los asnos y animales pudieran opinar. Corrí a verme en el espejo y me sentí feliz.

(Ilustración- Daniela Bardales)

lunes, 18 de enero de 2010

Todo se va y todo regresa,
como el día y la noche,
la noche y el día.

domingo, 10 de enero de 2010

sábado, 2 de enero de 2010

"Entonces supe, por primera vez, que hay que cultivar los recuerdos en el agua..."

(Casa indundada- F. H)

Bajo tierra

Desperté soñando contigo
Olía a tierra mojada, gente por doquier,
creo que ya llevaba un rato sin saber qué esperaba,
sin saber qué decir.

Y perdí mi reloj para siempre,
nunca lo busqué en los bolsillos de otros,
lo remplacé por un tiempo mental,
por viajes furtivos a tu boca, a todo aquello que no hice.

Pronto me di cuenta de que me gustaba estar aquí,
de que no tenía que pensar demasiado.
Bebíamos a todas horas, nos desvestíamos cada que nos daba la gana,
nadie hacía juicio.

Y es que cada quien se ha imaginado lo que ha querido de este lugar,
entre temerle y ansiarle,
pero ya estando aquí uno se distrae de cualquier manera,
olvida que echa de menos.
A mí me pasó. Dejé de preocuparme, dejé de llorar.
Cerré los cajones y acepté el ahora como un exento del futuro.

Pero hay noches en las que sueño contigo,
en las que recupero tu olor,
siento tus palabras,
y, entonces, al despertar junto a tus ojos, lamento
despertar habiendo muerto.