martes, 30 de abril de 2013

°

No sabremos despedirnos
de todo aquello que fuimos cuidando
a la sombra de la materia,
lo que dejamos que el tiempo trabajara,
pacientemente, lo que esperamos
poder mirar
con estos ojos.
No sabremos despedirnos,
porque recién llegamos.

domingo, 28 de abril de 2013

°

De nada servirían
los signos de puntuación,
si no hubiera un aire virgen
de por medio,
un deseo incompleto,
la mitad de tus piernas,
la mitad de las mías,
en una coma
que exhala.
De nada serviría
terminar una línea,
dejar un espacio,
hacer una pausa,
si no supiera que ahí,
en donde me detengo,
es justo donde empiezas.

"Encontré el poema
que anduve buscando;
es como tu rostro que lava su imagen en un aguacero.
En la lluvia va tu nombre arrastrando al mío
y mi voz tropieza en un grito que lo engulle ciego
[...]"

(Francisco Ruiz)
Y al abrirme tus silencios
sabrás
que el amor que te doy
no es casualidad.
"En este fragor mudo en el que todos somos
rufianes, vagabundos, desposeídos y presos
no existen vencedores ni vencidos
y mañana no arrienda la ganancia de ayer.

Que no entre en batalla quien sucumba
ante el rencor pequeño de las humillaciones.
Sabes, son necesarias descomunales dosis
de grandeza de espíritu y coraje
en las lides calladas de la pasión humana.

La recompensa, en cambio, es sustanciosa.
Ser súbdito tan sólo de la naturaleza,
no temer a la muerte ni al olvido,
no aceptarle a la vida una limosna,
no conformarse con menos que todo".

(Raquel Lanseros)
"Te dije que el invierno
es un camino blanco y un andar en luz tibia,
los rumores de un puerto,
el viajero que aguarda las llamadas.

Aún llevo en los bolsillos
el sabor de los mangos y el jocote,
la mirada de un niño,
                 un temblor como un beso, un billete de vuelta".


(Daniel Rodríguez)

jueves, 25 de abril de 2013

°

Nos bastaría
un acierto
boca arriba
           cuando se deje
                       caer la lluvia
para volver
a empezar.

martes, 23 de abril de 2013

Todo está dentro,
en uno mismo,
salvo el calor que generan
dos cuerpos
cuando se juntan.
Qué pálidamente
nos acercamos
(casi con mirada
de pésame)
como si no nos hubiéramos
abrazado en el plenilunio,
como si no hubiéramos
estado atentos nunca
al esplendor de la vida.

Ginger ale

Un manojo de emociones
mal digeridas
y termina una en la cama
con viajes intermitentes
al vómito,
con la quejumbrosa repetición
de palabras incomprendidas.
Huele mi buró
al puré de manzana
de hace dieciocho años,
es más débil mi cuerpo
que cualquier profecía tuya.
Por eso aprovecho estos días
para llorar,
para no reprocharme nada,
para fantasear con la historia
de una muerte breve.
Porque, a final de cuentas,
este dolor clavado
entre mi pecho y mi ombligo
también soy yo.
No sé
cuánto surrealismo
quepa
entre tu mano
y mi piel a la altura
del borde de la mesa.
Por las noches
eso
a nadie le importa.

domingo, 21 de abril de 2013

13 de febrero

Vivíamos en una casa abierta,
abierta al mar,
al desorden,
a las entrañables sombras
y al ruido de los vecinos.
Vivíamos con la rutina
como flores recién cortadas,
la tetera llena,
las alfombras al aire,
el sutil tintineo
de la voz de todos.
Vivíamos con una cierta naturalidad
que no podía repetirse;
siempre al llamado de mi madre,
que se asomaba por la ventana
y preguntaba cualquier cosa;
pues llegar a la casa
y no escuchar su voz,
era como llegar
a una casa olvidada.

sábado, 20 de abril de 2013

Cuando vengas,
tráete tu verano citadino.
Fue aleatorio nuestro amor;
sin antecedente
en la primera sílaba de tu nombre;
siempre un verso suelto.

miércoles, 17 de abril de 2013

Porque sé
que si no te encuentro aquí,
en el fondo,
en lo intacto,
me pasaré la vida entera
durmiendo ilusiones,
buscándote
insaciable
en esta realidad,
tan hecha,
que no te permite existir.

martes, 16 de abril de 2013

Los buenos amores
se reafirman por sí solos.
A los otros
hay que estarlos recordando
constantemente,
para tejerle historia
a su falta de.
"pensabas en una vida más limpia que ésta/
una vida que se podía lavar/
una vida llena de rostros como viajes/
¿dónde están esos rostros/ esos viajes?/
la vida está desnuda como un mar sin orillas/
y no puedo volver la vida atrás/
llevarla hasta tu cuna/
ni llevarla adelante/
[...]"

(Juan Gelman)

lunes, 15 de abril de 2013

No me digas
tu edad,
ni de dónde vienes,
así podemos ser
del lugar
y la eternidad
que mejor
nos convenga.
No podría ser la primavera
otra cosa
que pedazos de mango
escurriéndose
entre mis dedos.

sábado, 13 de abril de 2013

Quiero salir,
revolcarme entre la multitud,
deliberadamente,
saltar,
ir todo hacia afuera
con la comodidad
de saber
que sigo adentro.

viernes, 12 de abril de 2013

Passalegua

Algo hay
en el ritmo de tus palabras,
el gesto de tus adverbios,
tan parecidos a tu paso:
la espalda
ligeramente encorvada,
el reojo desinteresado,
los brazos
adormecidos.
Tiendo a imaginar
a qué suena
la boca de tu pensamiento
cuando ironizas,
cuando el aire de la calle
rompe tu envoltura
y te provoca por debajo de las piernas,
te desestabiliza,
te vulnera
y te arranca borbotones
de adjetivos
e imágenes fraccionadas.
Una nunca sabe,
al escribir como camina,
la puerta
de cuántas casas
podría estar abriendo.

Abril


"Fue en abril cuando la felicidad me burlaba, queriendo caer pronto en mis brazos, dándose a desear, husmeando los momentos y las miradas. Indefinida, perdida e incontrolable; pero a fin de cuentas, todavía en el aire."

(Rodrigo Sánchez)
 "Te podrás ir cuando quieras,
pero no en Abril".

(Teresa Flores)

"Qué cansado fue el destiempo,
costumbre nuestra,
desde mi primera mirada
hasta tu último beso.
Qué cansado fue cerrar los ojos,
seguir sin detenernos.
Pero llegó abril..."

(Laura García)

"Abriu,
Ele abriu os braços e fechou os olhos.
Respirou o ar gelado daquela manha
E sorriu.
Em fim, era abril".

(Mariana Kapp)
"Nunca pensé que me encontraría en una nube
en esas tardes amarillas que acostumbro ver cielo.
Jamás pensé que te dejaría ir como lo hice
como un papalote de colores que vuela hasta perderse en el horizonte.
Realmente nunca estuve seguro de hacerlo
sólo tomé aire para soltar mi adiós…
Al fin que lo dije en abril
cuando tú me habías olvidado en febrero".

(Vladimir Zayas)
"Cuando el viento de abril me hable de ti,
lloveremos".

(María F. Sánchez)

jueves, 11 de abril de 2013

Cuando yo,
en mi soledad,
y tú,
en tu soledad,
empezamos a hablarnos,
el silencio
dejó de ser lo que era.
Qué engaño
esto de la distancia.
Yo voy adentro mío
y estás al lado.

miércoles, 10 de abril de 2013

No importa
qué tan lejos o cerca
nos tengamos.
No importa
cuánto falte,

no te calles.

martes, 9 de abril de 2013

Día uno






...





No puedo dormir.-
no sólo de no poder,
sino que me siento despierta.
No me hallo en la cama,
no descubro aquello
que, tan suavemente,
me inquieta.
No sé si espero a alguien,
o alguien me espera.
Quiero salir a la calle
sola,
ver el amanecer
(pero aún faltan dos horas)
¿Qué hacer con dos horas de la madrugada,
perfectamente peladas,
frente a los ojos?
Escucho a Rae Morris
Day One
una y otra vez,
como si detrás de esa voz,
algo me hablara.
A mí,
sí, a mí.
Tomo un té,
pan con crema de cacahuate y mermelada.
(Ojalá que nadie en la casa se despierte
y pregunte por nada,
o quiera hacerme compañía)
Pienso en ti.
Sí, en ti,
como si detrás de mi silencio,
algo te hablara.

No vaya a ser que, a ésta
(tu cualquier hora),
algo te inquiete también.

lunes, 8 de abril de 2013

Me basta lo que miras
para mirarte.
Podría llover hoy
Podría hacer calor
Podría abrir la cortina
Podría no
Te intuiría igualmente.

domingo, 7 de abril de 2013

Rayuela

Puede que ya nos hayamos encontrado
múltiples veces,
por múltiples inexplicaciones,
o puede que no.
Que yo te haya visto primero,
o tú a mí,
o que sigamos esperando
esa mirada mutua, sincrónica,
exacta.
No tengo imagen precisa de ti,
ni de tu nombre.
No sé si te recuerdo,
o te imagino,
o si, apenas, entre una y otra,
surge tu existencia.
Lo que sí sé (y esto lo tengo claro)
es que, tu posible voz
y tu posible nombre,
tus posibles pupilas mirándome
y tu posible cuerpo en el mío,
son un pulso que me habita
cada segundo;
que me hace caminar
en una u otra dirección.
Qué curiosa manera
tiene
esta voz interna mía
de llamarme
por mi primer nombre.
Eres,
de todas las sospechas,
la más clara,

la más larga.

sábado, 6 de abril de 2013

11.

Ya no es una boca de aire
la que me busca,
ni un futuro a medio decir.
Es alguien que conoce mi calle
y desea, tanto como yo,
que nos demos besos de tierra
afuera de mi puerta.

10.

Se abre mi cuerpo
ante el sonido
de una primera mirada,
la imagen y el soplo
de toda la espera,
el término, el último verso.
Siento
que estoy a un sólo movimiento
de dar vuelta a la página
y ser el poema diecinueve.

viernes, 5 de abril de 2013

A veces sólo quiero idear un pequeño texto
para poder utilizar la palabra 'hojarasca'.

9.

Hay que pensar que la angustia
también se invierte;
que, ese vacío al que uno se arroja,
y esa marea que revuelca sin previo aviso;
luego tornan al revés:
hacia todo aquello que llena,
hacia una danza
sobre la superficie del agua.
"Aquí cuentan la historia de la indómita séptima ola. Las primeras seis son previsibles y equilibradas. Se condicionan unas a otras, se basan unas en otras, no deparan sorpresas. Mantienen la continuidad. Seis intentos, por más diferentes que parezcan vistos de lejos, seis intentos...y siempre el mismo destino.
Pero ¡cuidado con la séptima ola! La séptima es imprevisible. Durante mucho tiempo pasa inadvertida, participa en el monótono proceso, se adapta a sus predecesoras. Pero a veces estalla. Siempre ella, siempre la séptima. Porque es despreocupada, inocente, rebelde, barre con todo, lo cambia todo. Para ella no existe el antes, sólo el ahora."

(Glattauer, Cada siete olas)

8.

Ella no tenía que hacer nada
para recordarme
lo que nos tuvo adentro,
lo que nos tiene
y - por su condición de estar vivo-
nos tendrá siempre.
No, ella no tenía que hacer nada,
sólo mirar como mira.
Qué bueno que nuestro amor
fue de temporada de lluvias:
más abundante la cosecha.

martes, 2 de abril de 2013

7.

El misterio no es lo oculto,
ni lo venidero;
todo lo contrario;
es tan obvio,
tan presente,
tan común...
Lo vemos, lo tocamos,
lo olemos, lo despreciamos,
todo el tiempo.
Es algo tan simple,
como poner atención a descubrir
la infinidad de veces
que se puede releer
eso que tenemos siempre enfrente.

6.

Estos días camino
con un cierto aire de ridiculez
(casi victorioso),
de estar a punto de toparte
por encima de los estantes de la librería
o volteando a mirarme
en el momento preciso
de sentir un impulso hacia tu izquierda.
Y, desde lejos, una parte de mí
nos mira encontrarnos,
como si ese instante ya hubiera sucedido
(aunque tu cuerpo y el mío no lo sepan).
Y es por eso que, justo ahora,
te beso como te escribo.

"A mí lo que me fascina es la forma en que dices 'ombligo'. Nunca antes había oído a nadie decir 'ombligo' de un modo tan encantador, tan dulce, tan oscuro, tan claro, y jamás te hubiera creído capaz de decirlo así a ti. Sin chillar, sin barbotar, sin berrear. Una manera de decir 'ombligo' realmente bonita, delicada, elegante, suave, aterciopelada..."

(Glattauer, Contra el viento del norte)

19

"Hemos abierto todas las ventanas,
hacia afuera y también hacia adentro.
Hemos intentado atravesar todas las puertas,
abiertas o cerradas o inventadas.
Hemos oído y leído todas las palabras
y las hemos escrito casi todas.
Hemos mirado casi todos los rostros,
también los dados vuelta.
Hemos callado todos los silencios,
hasta el silencio de aquello que no existe.
Y al no encontrar el centro del llamado,
nos hemos retirado a esperar.

Pero en la espera había otros materiales
y hemos forjado nuevas puertas y ventanas,
y rostros y palabras y silencios,
armando poco a poco un mundo diferente,
por encima o debajo
o tal vez al costado del otro.
Y después de fundar hasta desiertos
y no encontrar el centro del llamado,
nos hemos retirado otra vez a esperar.
Pero no hay silla o lecho o promontorio
que pueda soportarnos esta espera,
como no hay rama o sarmiento o tronco alguno
que puede sostener mucho tiempo ningún fruto.

Y hemos buscado entonces el centro del llamado
aquí en el centro mismo de la espera,
aunque esta decisión significara
renunciar a todo movimiento,
abdicar casi de la vida.

Y al no encontrar así tampoco
el centro del llamado,
no sabemos como siempre adónde hay que acudir
y además no sabemos continuar esperando.

Sólo nos queda una sospecha:
nosotros mismos somos el llamado".

(Roberto Juarroz, Undécima Poesía Vertical, página 88)

lunes, 1 de abril de 2013

Pero mi cuerpo ya no segrega endorfinas
cuando tu nombre suena.